Diseñar una sesión de Pilates no consiste solo en escoger ejercicios que funcionen bien a nivel técnico. También está en entender qué necesita el cuerpo de nuestros alumnos después de toda la sesión.

Y uno de los grupos musculares que más agradece ese momento final de liberación son los flexores de cadera.

Hoy en día, la mayoría de nuestros clientes pasan muchas horas sentados: trabajando delante del ordenador, conduciendo o mirando el móvil. Esta posición mantenida hace que los flexores de cadera tiendan a acortarse, cargarse y perder movilidad.

Cuando esto ocurre, el cuerpo empieza a compensar.

La pelvis pierde libertad, la zona lumbar recibe más carga de la que debería y aparecen tensiones que muchas veces el alumno ni siquiera sabe de dónde vienen.

Por eso, dedicar unos minutos al final de nuestras clases para liberar los flexores de cadera puede marcar una gran diferencia.

No hablamos solo de estirar un músculo. Hablamos de devolver movilidad a la cadera, equilibrio a la pelvis y espacio a la columna lumbar.

El criterio técnico: más allá del estiramiento

Antes de pensar en ejercicios concretos, conviene recordar algo importante sobre este grupo muscular.

Los flexores de cadera trabajan constantemente en nuestro día a día. Por eso, en muchas ocasiones no solo están acortados, sino también sobrecargados o debilitados por falta de uso en rangos completos de movimiento.

Aquí el enfoque del instructor es clave.

No se trata solo de pedir al alumno que estire, sino de crear situaciones donde pueda explorar diferentes puntos de liberación en la cadera, combinando movilidad, control y activación del glúteo, que actúa como antagonista de esta musculatura.

Cuando activamos el glúteo correctamente, el estiramiento de los flexores se vuelve mucho más efectivo y seguro.

Por ejemplo, incluir un estiramiento de flexores justo después de la serie de pies en correas puede ser una transición muy interesante dentro de la clase.

A partir de esa posición, podemos invitar al alumno a explorar pequeños ajustes de pelvis, variando ligeramente la posición de la pierna o de la rodilla para encontrar diferentes puntos de liberación alrededor de la cadera.

No buscamos una posición rígida. Buscamos que el alumno sienta dónde necesita realmente liberar tensión.

En el vídeo que te compartimos hoy, Patricia explica tres ideas muy sencillas que puedes integrar fácilmente al final de tus clases de Reformer para trabajar este grupo muscular de forma efectiva.

En Pilates10 Academy defendemos una enseñanza basada en la precisión, la seguridad y la comprensión profunda del cuerpo. Este tipo de contenido está pensado para que sigas creciendo como instructor, y puedas ofrecer a tus alumnas lo que realmente necesitan: un trabajo funcional, progresivo y respetuoso con su cuerpo.

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Artículo escrito por Montse Pujol.
Marketing Digital y SEO de Pilates10 Academy.

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